Subastas de caza

La Reserva Regional de Caza de Urbión se extiende por el norte soriano, en la poderosa silueta de la Sierra de Urbión, donde nacen aguas que alimentan la cuenca del Duero y dialogan con el Sistema Ibérico. Cumbres que superan los dos mil metros, como el Pico de Urbión, dominan un paisaje modelado por antiguos glaciares, del que emergen lagunas oscuras y silenciosas como la célebre Laguna Negra. Valles hondos, pinares interminables y embalses serenos completan una escenografía de montaña rotunda y esencial.

El bosque es aquí protagonista absoluto. Pino albar y negral tapizan laderas y mesetas, acompañados por hayedos, rebollares y acebales que aportan matices y refugio. La fauna encuentra en esta diversidad su equilibrio: corzos que se insinúan al amanecer, ciervos cuya berrea estremece el otoño y jabalíes que recorren la espesura. Las aves y la pequeña fauna forestal completan un ecosistema que combina riqueza biológica y carácter agreste.

Los pueblos, construidos en piedra y teja roja, conservan la sobriedad y la dignidad de la arquitectura serrana. En ellos pervive una economía ligada al monte y al ganado, junto a una tradición chacinería reconocida y a celebraciones populares que reúnen a vecinos en torno a las calderetas. La ciudad de Soria y las pequeñas villas pinariegas actúan como puertas de entrada a un territorio donde el tiempo parece discurrir con lentitud antigua.

Más allá de la caza, Urbión es espacio de contemplación y movimiento: senderos que ascienden a cumbres solitarias, aguas frías donde tentar a la trucha, pinares que invitan al silencio. Todo envuelto en una gastronomía montañesa, recia y hospitalaria, que convierte la estancia en una experiencia completa, hecha de naturaleza, memoria y horizonte.

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